Un blog apasionado, incondicional y sobre todo inútil sobre esos objetos planos, inanimados, caros, arcaicos, sin sonido estereofónico, sin efectos especiales, y sin embargo maravillosos llamados libros.

domingo, 18 de febrero de 2024

El primer Narciso

 

La historia canónica del mito de Narciso, la más profusamente apropiada por la tradición occidental, es la que Ovidio versó en hexámetros en Las metamorfosis (8 d. C.), es decir, la versión romana. Pero existen otras fuentes grecorromanas.

La versión más antigua que se conserva de Narciso data aproximadamente del año 50 antes de nuestra era, y fue localizada hace muy poco tiempo. El pequeño texto fue hallado en una montaña de documentos antiguos conocidos como los papiros de Oxirrinco. Se trata de un formidable conjunto de manuscritos en papiro —el papiro es un material escriptóreo elaborado a partir de la médula de la planta cyperus papyrus, una especie de junco de la familia de las ciperáceas que crecía abundantemente en las orillas del río Nilo—, elaborados a lo largo de un milenio, entre el siglo III a. C. y el siglo VII d. C. Ese aluvión de pedacería de pairos —¡más de medio millón de fragmentos!— fue descubierto a finales del siglo XIX. El hallazgo inicial se debe a los ingleses Bernard Pyne Grenfell y Arthur Surridge Hunt, quienes, en 1896 localizaron un yacimiento arqueológico 190 kilómetros al sur de El Cario, Egipto.

Bernard Pyne Grenfell y Arthur Surridge Hunt

El rico depósito de testimonios de la antigüedad —sobre todo hay textos en griego y latín, pero también en hierático, demótico, copto, hebreo, amárico, siriaco, pahlavi y árabe— fue ubicado en un vertedero de basura en la ribera del Bahr Yussef, un brazo del Nilo. El sitio se ubica en las afueras de lo que actualmente es la pequeña ciudad de Al Bahnasa —del otro lado del cauce del Nilo se llama Sandafa Al Far—. Durante la época helenística, ahí estaba Oxirrinco, una importante ciudad erigida sobre lo que antes fue la egipcia Per-Medyed, de la cual sabemos con certeza que existió al menos desde la dinastía XXV o época nubia (c. 747 – 664 a. C.). Después de su auge helenístico, Oxirrinco sería conquistada por los árabes en el siglo VII y abandonada.


Las ruinas de Oxirrinco fueron descubiertas en 1800 por Vivant Denon —primer director del Musée central de la République, futuro Museo del Louvre—, quien acompañó a Napoleón Bonaparte en su campaña de Egipto.

El primer texto que se logró identificar entre todos los papiros encontrados en Oxirrinco fue un apócrifo del Evangelio de Tomás. Luego, poco a poco, la Universidad de Oxford ha ido dando a conocer los textos que se han podido integrar y después traducir. Ya en el siglo XXI, en 2005, en el volumen LXIX de The Oxyrhynchus Papyri, se publicaron una serie de fragmentos literarios griegos, entre ellos, un conjunto de narraciones mitológicas en coplas elegíacas; los protagonistas de dichos relatos, Adonis, Asteria y Narciso. En los tres casos, el poeta centra el relato en la metamorfosis por la que transitan los personajes, de tal suerte que W. Benjamin Henry, especialista en mitografía, papirología y hexámetros mitológicos, y editor del libro, hipotetiza que los tres fragmentos pueden formar parte de Las Metamorfosis del gramático y poeta griego Partenio de Nicea.

Del señor Partenio de Nicea no tenemos mucha información. Sabemos que nació en Asia Menor, a orillas del lago İznik —según la Suda pudo ser oriundo de Nicea o Mirlea—. Se sabe también que fue hecho prisionero en algún momento de las Guerras Mitrídates, por lo que fue trasladado a Roma en el 72 a. C. en calidad de esclavo.

Mitrídates siendo avisado de un inminente ataque de Roma. British Museum

Macrobio registra que años después viajó Neápolis, en donde enseñó griego al mismísimo Virgilio. Al parecer, Partenio fue un hombre longevo, y murió en los primeros años de la era cristiana, de nuevo como un hombre libre. En cuanto a su obra, escribió una colección de historias cortas alusivas a los avatares del amor y de algunos amantes célebres, Sufrimientos de amor, así como un montón de poemas —elegías, cantos eróticos y mágicos…—. “Parece seguro que fue reconocido por el mundo literario latino como el último poeta alejandrino…” —afirma Antonio Merlero en su texto introductorio a la edición de Gredos de los Sufrimientos del amor—.

El mismo W. Benjamin Henry —doctor en Estudios Clásicos de la Universidad de Oxford, e investigador asociado en el departamento de Griego y Latín del University College London—, sostiene que resulta de particular interés es el tratamiento que hace Partenio de Nicea de la historia de Narciso, cuyos relatos poéticos son muy raros. “Si nuestra versión es de Partenio, tiene una importancia especial. Partenio llegó a Roma después de ser capturado en la tercera guerra mitridática, quizás en el 73 a.C. Fue una figura muy influyente entre los poetas de la época, y es casi seguro que Ovidio habría leído su relato del mito antes de componer el suyo propio”. La versión del mito de Narciso hallada en los papiros de Oxirrinco es la siguiente:


Tenía un corazón cruel y los odiaba a todos,

Hasta que concibió el amor por su propia forma:

Lloró al ver su rostro, delicioso como un sueño,

Dentro de un manantial; lloró por su belleza.

Entonces el niño derramó su sangre y la dio a la tierra.


Mientras que en la versión de Ovidio el joven Narciso sencillamente no se enamoró nunca de nadie más que de sí mismo, en esta odiaba a todos los demás; mientras que en la versión de Ovidio el joven Narciso sencillamente se rinde a la muerte, a lo sumo se deja morir, en este relato se mata. Bien pensado, el suicidio es el destino más congruente para Narciso.


No hay comentarios: