Un blog apasionado, incondicional y sobre todo inútil sobre esos objetos planos, inanimados, caros, arcaicos, sin sonido estereofónico, sin efectos especiales, y sin embargo maravillosos llamados libros.
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viernes, 19 de marzo de 2021

Las ranas pidiendo rey

Hoy en la mañanera, refiriéndose a Krauze, el presidente de la República dijo que los conservadores son como ranas pidiendo rey. Seguramente tenía en mente la fábula de Esopo.


Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey. Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca. Espantadas las ranas por el ruido que hizo el leño al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se le sentaban encima, burlándose sin descanso. Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues éste era demasiado tranquilo. Indignado Zeus, les mandó una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión.

Moraleja: A la hora de elegir los gobernantes, es mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor pero malvado o corrupto.

sábado, 2 de noviembre de 2019

La recomendación presidencial: Las ranas que pedían rey

Hoy 2/11/2019, el presidente de la República escribió un tuit muy inquietante:


Enseguida, la fábula de Esopo que recomienda leer Andrés Manuel:


Las ranas que pedían un rey
Unas ranas, molestas por su propia anarquía, enviaron embajadores a Zeus, pidiendo que les proporcionase un rey. Zeus, al comprender su simpleza, dejó caer un leño a la charca. Y las ranas, primero, espantadas por el ruido, se sumergieron al fondo de la charca. Después, puesto que el leño estaba inmóvil, salieron y llegaron a tal grado de confianza que, subiéndose a él, se sentaron encima. Indignadas de tener tal rey, llegaron por segunda vez ante Zeus y le pidieron que les cambiase el gobernante, pues el
primero era demasiado negligente. Y Zeus, irritado con ellas, les envió una culebra de agua que, atrapándolas, las devoró.

* La tomo de la edición de Clásicos de Gredos.